CASADAS, MAMÁS DE DOS NIÑOS. ¿ES POSIBLE TENER UNA RELACIÓN ABIERTA? NUESTRA EXPERIENCIA

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Yo tengo claro que Carolina es el amor de mi vida. Es la persona a la que llamo o escribo cuando me pasa cualquier cosa. Para mi es imprescindible. No podría vivir sin ella. Por eso cuando me dijo que tenía ganas de liarse con otras personas, mi mundo se vino abajo.

Carolina es mi esposa. Nos enamoramos cuando teníamos 28 y 31 años. Llevamos doce juntas. ¡Doce!

Nuestro amor ha sido muy fructífero. Tenemos un piso bonito cerca de un parque, un niño de cuatro años que sabe de dinosaurios más que cualquier paleontólogo y una niña de seis que ama tanto a los animales que por ella tenemos un conejo y un perro en casa.

Es una vida bonita, con gente bonita, pero doce años, dos niños y dos mascotas van haciendo mella en la vida sexual. Con los años eso empezó a decaer, a perder intensidad, a ser más rutinario, incluso aunque hacíamos todo lo posible por mantener la llama.

Cuando Carolina me dijo que quería envejecer a mi lado, que yo era su persona favorita en la tierra, pero tenía ganas de tener vida sexual con otras mujeres, pensé que era el fin, estuve mal durante bastante tiempo, pero un día decidí escuchar, abrirme a otras posibilidades.

Carolina, por su trabajo, conoce mucha gente. Es una mujer preciosa así que más de una vez le ha entrado alguna chica. «Nunca te sería infiel y nunca me enamoraría de otra mujer. Pero a veces siento que necesito otros cuerpos a nivel sexual, solo eso, sexo. Sexo sin compromiso, sin que afecte nuestra pareja».

Tenía pánico, mucho miedo. ¿Qué podía ser? ¿Ceder ante lo que mi mujer necesitaba? ¿Negarme y arriesgarme a que su necesidad se hiciera cada vez más grande? ¿Y a mi? ¿Me apetecía una relación abierta?

Acordamos que probaríamos. Y que si yo me sentía mal de alguna manera, lo dejaríamos. También que hablaríamos las cosas abiertamente y que no podíamos repetir más de dos veces con una misma mujer.

Han pasado dos años desde que abrimos la relación. No es que andemos buscando sexo, es que si surge, pues bueno, estamos abiertas. En este tiempo yo tuve sexo con una chica y Carolina con dos. También hemos hecho dos tríos.

Hemos tenido celos, sí. Sorprendentemente, más ha tenido Carolina que yo. Hemos discutido pero también intentado llevarlo de manera sana, hablando siempre sobre cómo nos sentimos y cuidándonos.

Abrir nuestra relación nos ha hecho confiar más la una en la otra. También ha mejorado nuestra vida sexual. No creo que sea para todo el mundo, no es fácil, no. Implica deconstruirse mucho, pero seguimos siendo lo más importante la una para la otra y yo espero que eso se mantenga siempre así.

Fuente: Madres Lesbianas, Ecuador LGBT

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